martes, 24 de junio de 2014

Capítulo 2

*Narra Gema*
Laura y yo salimos al patio, enseguida vimos a Amber y a una amiga suya, Susan, coqueteándole a un par de  chicos, ERAN ADRI Y VICTOR. Los pobres tenían una cara de asco que no podían con ella, a ninguno de los dos les caían bien esas dos, ya que sabían lo que nos habían hecho.
Laura y yo siempre hemos confiado plenamente en Victor y Adri, es decir, Adri es mi hermano pero con Victor tengo también muchísima confianza y Laura igual con mi hermano, han estado los dos ahí siempre a nuestro lado, levantándonos el ánimo y haciéndonos reír cuando más lo necesitábamos, han sabido ser dos puntos de apoyo base y me va a hacer falta vida para agradecérselo.
-Laura, vamos a ayudarlos mira la cara que tienen.-Le susurré a Laura.-Yo voy con Victor, tu con Adri ¿vale?
-Vamos, pobrecitos.-Respondió ella.
Nos encaminamos hacia donde se encontraban nuestros hermanos, cuando llegamos allí pudimos escuchar a Amber diciendo"Vamos Adri, sé que te gusto" enseguida vi que mi hermano casi tenía ganas de potar y se lo estaba aguantando, Susan decía "Victor, ¿te vas a perder esto?" mientras señalaba su cuerpo y a Victor con la misma cara de repugnancia que Adri; pero ninguna de las dos animadoras parecía darse cuenta, pobres ilusas.
Me puse delante de Victor, apartándole de Susan; Laura hizo lo mismo poniéndose frente a Adri. Me apegué a Victor y poniendo mis manos en su cuello, lo acerqué a mi y junté nuestros labios en un beso, el me correspondió al instante. Bajó sus manos a mi culo y las metió en los bolsillos traseros del short, mientras siguió moviendo astutamente sus labios empezando a meter lengua y le seguí, metiendo yo la mía. Empecé a jugar con su pelo, tironeando de este. Nuestras lenguas marcaban un compás. Comenzó a notarse la ausencia de aire y nos separamos un poco, respirando pesadamente, él se acercó a mi oreja y mordió el lóbulo de esta suavemente. Y después realizó la misma acción en mis labios. Tras esto se separó por completo. Lo miré y le guiñé un ojo, en su expresión pude notar el "gracias" inscrito. 
-Vamos, que o sois masoquistas o sois gilipollas. ¿Os quedáis para verlo y que os humillemos más?.-Pregunté sonriéndole cinicamente.
Laura y Adri se habían separado ya.
A ver, Victor y mi hermano están buenísimos. Obviamente con mi hermano no me voy besar, pero con Victor no sería la primera ni la última vez. Y Laura con Adri igual. Son los dos guapísimos y hay mucha confianza, así que nos encantaba. Laura y yo siempre hemos buscado cualquier excusa para besarles, era algo normal. Y ellos, lo que hemos hecho nosotras ahora mismo, lo han hecho unas cuantas miles de veces cuando han visto a algún chico intentando ligar con nosotras; además son unos hermanos sobre-protectores así que es su excusa siempre que nos besan. Y encima, es que besan para morirse, por lo menos Victor por experiencia y por lo que Laura cuenta, Adri no se queda atrás. Y por lo que ellos dicen, nos tienen como diosas.
Susan y Amber se fueron super cabreadas.
-Somos hermanas sobre-protectoras.-Bromeó Laura.
-Desde luego, que se han creído esas dos tirándoos los trastos.-Continué dramatizando la situación.
Los dos chicos se rieron.
No habíamos caído en que había gente mirándonos, lo cierto es que habíamos dado un buen espectáculo.
-Adri, nos están mirando.-Le susurró Laura a mi hermano.
-Pues da igual, venga vayámonos como si nada y listo.-Susurró él.
Empezamos a andar tan tranquilos mientras los demás alumnos nos miraban con sorpresa, muchos estarían pensando "Laura y Gema ¿besando?".
-Gracias, en serio GRACIAS.-Dijo Adri cuando ya estábamos alejados de la multitud.
-De nada, es que vuestras caras pedían ayuda a gritos.-Respondió Laura.
-Además, no íbamos a desaprovechar la oportunidad de besaros.-Añadí sonriendo.
-Por mi, hazlo todas las veces que quieras.-Musitó Victor abrazándome por atrás.-Me encanta que lo hagas, me encanta.
-Me conoces ya demasiado bien, Dios, me encanta que hagas eso.-Susurré apoyándome en su pecho.
-Pues vaya dos.-Bromeó Laura.
-Anda ven aquí.-Le dijo Adri abrazándola igual que hizo Victor.
Victor empezó a trazar círculos con sus dedos en mi estómago produciéndome escalofríos, me encantaba. estuve a punto de girarme y empezar a besarle de nuevo. No me había fijado en cómo estaban mi hermano y Laura, sinceramente me importaba poco.
-Gemi.-Susurró Laura en un jadeo.-Tenemos que ir a lo de las animadoras.
-Es verdad, adiós.-Dije intentando zafarme de los brazos de Victor, sin conseguirlo. Me pegó a él y acercó su nariz a mi cuello, oliendo mi perfume; cerré los ojos apoyándome en su pecho.
-Victor, no me estás ayudando.-Le reprendí al oído.
-No pretendía hacerlo.-Musitó en mi oído.
-Ya, es enserio, tenemos que ir a hacer las pruebas o no nos dejarán entrar en el equipo.-Dije.
-Además vosotros tenéis las de fútbol.-Habló Laura, que por lo visto estaba igual que yo pero con Adri.
-Es verdad.-Confirmó Adri.
En un descuido de los chicos salimos corriendo las dos hacia el gimnasio. Al llegar allí nos acercamos a Katy -la entrenadora de las animadoras-.
-Hola, Katy.-Dijimos las dos a la vez.
Ella nos miró con cara rara, otra que tampoco nos reconocía.
-Somos Laura y Gema, antes de que lo preguntes jaja.-Le informó Laura abrazándome.
-Madre mía, ¡pero que guapas estáis las dos!.-Se sorprendió ella sonriéndonos.
-Gracias.-Dije.-Bueno venimos a hacer las pruebas, ¿nos haces un hueco?
-¡Por supuesto que sí! ¿Tenéis una coreografía o algo?.-Preguntó ella con cierto entusiasmo.
-Sí, pon esta canción.-Le dije tendiéndole el IPod.
Nos colocamos las dos y Katy puso la canción. Empezamos con la coreografía, trabajamos en ella durante todo el verano y nos quedó espléndida; hicimos mortales y tirabuzones, nos abrimos de piernas en el aire, mezclamos jumpstyle (pero sin las colchonetas) con una coreografía inventada por nosotras y pasos que hacían las animadoras de nuestro instituto.
Cuando la música terminó escuchamos vitoreos y aplausos, no me había dado cuenta pero el gimnasio se había llenado de gente en cuestión de minutos; Katy estaba super asombrada y Amber super cabreada.
-¡Dios! ¡Estáis en el equipo y quiero a una de vosotras como capitana!.-Gritó Katy emocionada.
-P-pero si la capitana soy yo, Katy.-Protestó Amber haciendo un numerito de niña chica.
-Ya no Amber, han llegado chicas que son mejores que tú y necesitamos lo mejor para el equipo.-Respondió la entrenadora mirándonos.
Miré a Laura y ella me miró a mi, me sonrió y me susurró "hazlo tú, lo quieres más que yo", la abracé fuertemente.
-Yo seré la capitana.-Le dije a Katy sonriendo.
-¡Perfecto! Necesito que me digáis un número para el nuevo vestuario de las animadoras.-Dijo ella.
-Pues yo quiero el 10.-Respondí rápidamente.
-Yo el 7.-Contestó Laura.
-De acuerdo, esos son vuestros números, nadie os lo puede quitar.-Afirmó Katy.
-Genial.-Respondimos nosotras al unísono.
-Bueno... ¡pues tenemos nuevas animadoras y nueva capitana!.-Gritó ella emocionadísima.
-Gracias.-Dijimos las dos.
-Bueno, yo tengo que ir a encargaros el uniforme, ahora vuelvo. El 10 y el 7.-Comentó la mujer recogiendo sus cosas para salir del gimnasio.
-Cabronas, yo era la capitana.-Protestó Amber cuando Katy salió.
-Jódete Amber, ahora te toca a ti. A mi ya me has hundido todo lo que has podido, ahora te toca a ti.-Le dijo Laura con su mayor cara de asco.
-No podéis conmigo.-Contestó ella con una sonrisa autosuficiente.
-Ya lo estamos haciendo, Amber.-Musité borrándole la sonrisa.
-No lo vais a conseguir.-Susurró ella.
-Escúchame Amber, me he pasado todo el puto verano haciendo deporte para conseguir el cuerpazo que tengo y todo por tu culpa; por tus insultos y humillaciones, tus ganas de ganarme en todo y de dejarme por los suelos a la mínima oportunidad. Y ahora te las vamos a devolver todas UNA POR UNA, así que prepárate, zorra.-Espeté mirándola desafiante.-Te odio.
Ella abrió la boca, sorprendida.
-¿Qué es lo que te sorprende? ¿Qué esperabas que te dijera alguien al que le has intentado joder la vida? ¿Te crees que puedes andar por la vida pisoteando a la gente sin más? ¿Tu qué eres, la reina del mundo? No vales nada Amber, te has ganado el odio de dos personas que pueden hundirte.-Le dijo Laura.
-Soy de simpatía selectiva y tu ya me has hinchado mucho los ovarios, vamos a ser tu peor pesadilla. Dicen que el tiempo pone a todo el mundo en su lugar, pero en tu lugar te voy a poner yo. A mi si que no me vas a hundir nunca más, estoy hecha a prueba de insultos. Soy una nueva persona y te voy a dejar por los suelos, aplastada, tal y como tu has dejado a tanta gente.-Formulé entre dientes sintiéndome por momentos cada vez mas débil en cuanto a mi voz.
Ella fue a abrir la boca pero la cerró de nuevo.
-Púdrete Amber, púdrete.-Le dijo Laura.
Salimos las dos del gimnasio, estaban todos en silencio, nadie había dicho nada, supuse que estaban todos estupefactos y no se atrevían a formular palabra.
Una vez fuera de el gimnasio se abrió el río de las lágrimas y no las pude parar. Traté de esconder mi cara y Laura me ayudaba como podía.
-Laura ve tu, ahora te alcanzo.-Susurré como pude.
Ella asintió sin más, sabía que tenía que estar sola un rato.
Estaba en la parte de atrás del instituto, nunca pasa nadie por allí, así que me pareció un buen sitio para llorar tranquila.
Me senté en el suelo y abracé mis rodillas, enterrando la cara entre mis brazos. Dejé la impotencia y la rabia correr según caían las lágrimas. El tiempo pasaba y yo seguía allí secándome las lágrimas y recordando todas y cada una de las malas jugadas que me hicieron.
-Eh, ¿estás bien?.-Me susurró alguien.
Levanté la cabeza para encontrarme con un chico de ojos verdes, pelo rizado y hoyuelos.
Negué con la cabeza levemente mientras una lágrima recorría mi mejilla derecha. El chico alargó su brazo y pasó su pulgar por mi mejilla limpiando la lágrima.
-Gracias.- Murmuré incorporándome.
-De nada.-Respondió sentándose a mi lado mirando el cielo.-¿Estás mejor ahora?
Asentí ligeramente.
-¿Cómo te llamas?.-Me preguntó mirándome.
-Gema ¿y tú?.-Musité entre suspiros provocados por el llanto.
-Harry... ¿Prefieres estar sola un rato?.-Preguntó él sin dejar de verme.
-Te lo agradecería.-Ronroneé devolviéndole la mirada junto a una pobre sonrisa.
Harry asintió sonriéndome y se levantó sin más, se fue caminando y justo antes de perderle de vista se vista se giró hacia mi.
-Sonríe, seguro que te lo mereces más que llorar.-Me dijo sonriente antes de continuar caminando.
Me quedé pensando en sus palabras y en él, creo que lo he visto antes en algún lado. Cuando sonó el timbre me fui de nuevo a clase.
Se presentaron todos los profesores y el tutor nos explicó como iba a ir lo de la fiesta.
-Bueno chicos, la fiesta va a ser este viernes por la noche. Vamos a organizar un baile para los dos cursos de bachillerato en el salón de actos del otro edificio. Hay que ir vestidos formales porque va a haber una sorpresa y con una pareja. Chico-Chica. No importa si vais con un chico o chica de este curso o del otro. Va a haber música, a la una nos vamos los profesores y el centro se queda abierto hasta las 5 de la madrugada. No es obligatorio, pero espero que asistáis todos. Va a ser una fiesta estilo americano, espero que la disfrutéis mucho.-Informó el profesor.
Sonó de nuevo el timbre anunciando que se había terminado el día de instituto. Recogí mis cosas y salí del aula con Laura camino de la salida en la que nos encontraríamos con los chicos. 
Una vez en la salida nos encontramos a Adri y a Victor hablando con dos chicas realmente guapas. Una de ellas era morena y tenía el pelo de color azabache y ondulado cayendo por sus hombros hasta cuatro dedos por encima del final de la espalda, la piel bronceada, era de mi altura y tenía curvas muy bonitas, vestía con unos shorts baqueros rasgados y una camiseta negra que dejaba algo de su vientre al aire y unas vans del mismo color. La otra chica era rubia, con el pelo claro y liso que caía a la misma altura que el de la otra chica, de piel bronceada, era de la misma altura que la morena, y quizás un pelín más pero apenas se notaba, la rubia vestía con unos shorts negros y una camiseta roja con un corte debajo del ombligo junto a unas vans rojas. 
Nos acercamos a ellos.
-Hola.- Dijimos Laura y yo al mismo tiempo.
Ellos dejarom de hablar con las dos chicas, que al escucharnos de giraron para mirarnos, me fijé y la morena tenía los ojos de color marrón verdoso y la rubia de color azulado. Nos dedicaron ambas una una bonita sonrisa mostrando, ambas, una blanca dentadura.
-Hola enanas.-Respondió mi hermano sonriendo.
-Hola.-Dijo la morena hacercándose a besarme ambas mejillas.-Me Llamo Diana, vosotras debéis ser Gema y Laura, ¿no?
-Las mismas.-Sonrió Laura besar las mejillas de la chica a modo de saludo.
-Yo me llamo María, pero podéis llamarme Mery.-Se presentó la rubia para más tarde saludarnos con besos en la mejilla.
-Tío, yo creo que esto de los besos en las mejillas no es lo mío eh.-Dijo Victor.
-No te preocupes, vosotros podéis seguir martillandoos la espalda a guantazos como soléis hacer, que eso es mucho más comprensible.-Comenté haciendo reír a Laura, Diana y Mery.
-Oye, que yo no había dicho nada pequeñaja.-Protestó Adri atrayendome hacia él.
-Date por aludido tu también gigante.-Le respondí sonriéndole.
-¿Siempre os habéis llevado tan bien?.-Preguntó Mery sorprendida del cariño que nos teníamos.
-Pues si que yo recuerde, quiero a esta enana idiota más que a nada y la protejo con mi vida.-Contestó mi hermano sonriéndome.
Besé su mejilla cuando me abrazó por la cintura.
-Pues me parece super bonito.-Afirmó Diana.
-Victor, estos dos nos están robando protagonismo de hermanos.-Habló Laura cruzando sus brazos e inflando sus mofletes como una niña pequeña.
-Mírala que monosa la niña chica esta.-Dijo su hermano abrazándola mientras reía.
Laurs desinfló sus mofletes para sonreír como una tonta.
Nosotros reímos, las dos chicas eran un encanto.
-Nosotras os esperamos allí, no ligueis mucho eh, que tenéis un peligro.-Dije riendo.
Mery y Diana soltaron uns carjada.
Laura y yo nos fuimos hacia un árbol y nos apoyamos en el, sacamos los móviles. Respondí a varios mensajes de WhatsApp.
-Hola...

domingo, 20 de abril de 2014

Capítulo 1

*Narra Gema*
[PII PII PII PII PII]
Me desperté con el sonido del despertador. Primer día de instituto. 1º de bachillerato. Para algunos lo peor, para Laura y para mí, el principio de una exquisita venganza. Eran las 6 AM, mi mejor amiga y yo habíamos quedado para ir a correr. Durante todo el verano hemos estado haciendo ejercicio día y noche para conseguir el cuerpazo que tenemos ahora, ya nadie nos volverá a insultar por nuestro físico. Pero ya no podemos ir a ningún lado sin habernos dado nuestra carrera por la mañana; hay gente que si no desayuna no es persona, otras que si no se toman un café son zombies, pues bien, en mi caso si no salgo a correr por la mañana es mejor no hablarme.
Me puse unos pantalones cortos de deporte y un sujetador deportivo, los tenis y una coleta alta. Me tomé una manzana en la cocina y a las seis y media estaba en la puerta de mi casa.
-Hola!.-Gritó Laura a unos pasos de la puerta de mi casa.
-Hola, ¿lista para el primer día?.-Pregunté con una sonrisa cínica en mi cara.
-Totalmente. Dejo aquí la ropa y nos vamos ¿Va?.-Respondió ella de la misma forma.
-Okas.-Asentí.
Empezamos las dos a correr por el mismo camino de todos los días hacia el mismo sitio de todos los días, tiene una historia, pero esa os la contaré ya otro día. Realmente correr te despeja la mente, si necesitas descargarte puedes apretar el ritmo, el cansancio te termina venciendo y no tienes cabeza para pensar en nada; si te sientes bien puedes ir lento admirando el camino sin excederte; si te sientes deprimido vas dando carreras conforme te vayan entrando las ganas de llorar. Es un deporte hecho para mí.
Con cada zancada me cercioraba más de lo que iba a pasar hoy, me llenaba más de furia, más ganas tenía de vengarme, mas necesidad de humillar a los que me humillaron crecían en mí, con cada puñetera zancada me sentía más segura de que todos los hijos de pu.ta que un día me hicieron daño se merecían sentir lo mismo que me hicieron sentir a mí.
Sin darme cuenta parecía que quería agujerear el suelo con los pisotones, parecía que quería alcanzar al coche más lejano con la velocidad que llevaba y parecía que quería dejar un río detrás de mí, ya que involuntariamente fueron saliendo las lágrimas de mi interior.
Tantas humillaciones, tantos insultos, tantas palizas, tantos cortes, tantos arañazos, tantos tirones de pelo, tanta mierda...a camiseta de tirantes
-Hey, Gema ¿estás bien?.-Preguntó Laura, parándome.
-Sí, sólo me he puesto a recordar y se me han saltado las lágrimas.-Contesté secando las gotas de agua salada que brotaban de mis ojos.
-Ya no te preocupes, hoy cuando entremos por la puerta del instituto todo el sacrificio habrá merecido la pena. Seamos fuertes tía.-Me alentó ella.
-Lo soy y lo sabes, no son lágrimas de dolor, son de rabia.-Añadí.
-Las dos lo somos y lo seremos siempre. No lo fuimos y mira, toda una mierda.
-¿Volvemos ya?
-De acuerdo. Vamos a ello.
En el camino de vuelta hubo silencio, lo más probable es que las dos fuésemos pensando en nuestra camiseta de tirantesas cosas. Llegamos a la puerta de mi casa y saqué las llaves. Eran las 7:15 AM.
-Let's go.-Dije.
-To the ducheichon jajaja.-Rió Laura.
-Jajajajajaja anda tira ya para arriba que si no llegamos tarde.
-Vale mami.
Reí y subimos las dos arriba, nos encontramos a Victor y a Adri sin camiseta hablando en mitad del pasillo. Al vernos sonrieron y se acercaron a nosotras.
-Hola enanas.-Dijo Victor.
-Hola gigantes.-Respondí.
-¿Qué tal la carrera?.-Preguntó Adri abrazándome.
-Muy bien, ya es adictivo.-Contestó Laura mientras su hermano la estrechaba entre sus brazos.
-Nos tenemos que ir a duchar y después prepararnos que sino no nos va a dar tiempo.-Dije escurriéndome entre los brazos de mi hermano.
-Sip.-Me secundó Laura.
-Bueno no tardéis mucho eh!.-Nos pidió Victor.
-Ya claro, que te lo has creído.-Le reprochó Adri.
Nosotras nos reimos y nos metimos cada una en un baño. A las 7:45 salí de la ducha y empecé a cambiarme. Seleccioné la ropa que tenía pensado ponerme y me la puse en un santiamén, me eché rímel y un poco de pintalabios. Salí de mi habitación y bajé a la cocina, allí estaban todos esperándome.
Laura se había puesto un conjunto que le quedaba genial.
-Estáis preciosas las dos.-Comentó Victor.
-Gracias, vosotros también estáis genial.-Respondí.
-Enana, tienes ahí unas cuantas fresas. No me vayas a decir que no las quieres que te las he partido y te las he puesto con azúcar por encima.-Me dijo Adri guiñándome un ojo.- Y tú igual Laura.
-Vaaaaaaaale.-Contestamos las dos a la vez.
Nos terminamos las fresas y cojimos los móviles. Teníamos cada uno un IPhone, cortesía de nuestros padres por las fantásticas notas del curso pasado.
Salimos de mi casa camino del instituto y al llegar allí nos separamos, ya que Victor y Adri eran un año mayor que nosotras y se iban a otro edificio.
Laura y yo sacamos los móviles y esperamos hasta que sonó la campana y después 10 minutos más, entonces la miré y asentí. Guardamos los móviles en el bolsillo trasero del short, nos quitamos el pelo de la cara y llegamos a nuestra clase, llamamos a la puerta y entramos dentro sonriendo radiantes, sin brackets ninguna de las dos y los dientes blanqueados. Captamos toda la atención y la gente empezó a cuchichear, al parecer nadie nos reconocía.
-Hola, ¿sois nuevas?.-Nos preguntó el tutor, que era el mismo que el del curso pasado.
-Vaya, no nos reconoce ni nuestro tutor Lau.-Dije mirándola.
-Ya veo Gemi, pues vaya una sorpresa.-Respondió ella.
-¿Laura? ¿Gema?.-Se sorprendió el profesor.-¡Estáis guapísimas las dos!
La cara de Amber -la capitana de las animadoras- era un poema, miraba a todos los chicos de la clase pero ninguno le prestaba atención a ella ya que todos nos miraban a nosotros estupefactos, echaba humo hasta por las orejas.
-Amber querida, no te enfades tanto que te sale una arrugita en la frente y se te va a quedar la marca, además te hace más fea de lo que ya eres.-Le dijo Laura cinicamente.
Ella se sorprendió y se cabreó aún mas, enseguida solo se escuchaban risas, hasta el profe no pudo aguantar la risa.
-Más quisieras ser como yo.-Respondió subiéndose la autoestima.
-Cariño, ¿tu no te has fijado en como está pasando de ti toda la clase? Asúmelo, ahora eres tú la que quiere nuestros cuerpos, pero tranquila, no le diremos a nadie que nos tienes envidia.-Continué metiendo cizaña.
-Bueno yo por lo menos no he sido una gorda nunca.-Sonrió ella.
-Yo por lo menos no me visto como una puta nunca.-Respondí guiñándole el ojo.
-Ni hemos tratado mal a la gente.-Dijo Laura.
-Ni nos hemos tirado a medio Reino Unido en menos de una semana, cariño tu es que vas a 10 por día, te pasas eh.-Vacilé mostrándole mi mejor sonrisa.
La gente tenía hasta lágrimas por la cara, otros estaban que casi se caían al suelo y hasta sus lame culos tenían sus manos en la boca o se mordían el dedo índice para ahogar su risa.
-Anda chicas sentaros.-Dijo el profe rojo de la risa.
Amber estaba indignada, y Laura y yo meándonos de risa por dentro pero indiferentes por fuera y una sonrisa cínica en la cara.
Pasamos a su lado y le susurré un "acostúmbrate" al oído antes de sentarme en mi mesa junto a Laura.
El profesor intentó calmar a la clase, le costó trabajo ya que a mas de uno le había dado un ataque de risa, pero tras conseguirlo comenzó a explicar cómo funcionaría el curso, las normas del centro, los nombres de los profesores que nos tocaban este año y anunció una fiesta de principio de curso para ambos cursos de bachillerato, había que ir con pareja. Sonó la campana y salimos de clase.
-Oye Gema, te pones conmigo para ir al baile.-Me preguntó él.
Cómo tenía todavía coraje para dirigirme la palabra el muy asqueroso.
-Dani, no te vuelvas a dirigir hacia mi persona jamás en tu vida, tu ya no existes para mí, ni yo para ti tampoco. Como lo hagas te quedas estéril, ¿de acuerdo?.-Le dije sonriendo, para después guiñarle el ojo e irme de allí tan tranquila por fuera, pero hecha una furia por dentro.
-Hijo de la madre que lo parió.-Le dije a Laura; yo estaba que me volvía hacia atrás y le pegaba una patada en los huevos con toda mi fuerza concentrada en ese golpe aun que después me desmayase.
-Te ha preguntado por el baile, ¿verdad?.-Preguntó ella.
-Sí, te he visto hablando con Hugo, te ha preguntado por lo mismo que Dani a mi ¿no?.-Respondí, pronunciar sus nombres me llenaba de cólera por dentro.
-Si.-Escupió ella como si de la misma mierda hablara.-Bueno cambiando de tema, ¿qué te vas a poner?
-Lo que me puse para la boda de mi tía.-Contesté sonriendo.-¿Tú?
-Lo que me puse para la boda de la mía jajaja.-Respondió Laura riendo.
-Hemos empezado bien, juro que nunca nadie nos volverá a hacer daño.-Dije girando la muñeca.
-Nunca más.-Dijo Laura girando la suya y dejando al aire nuestro tatuaje...