*Narra Gema*
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Me desperté con el sonido del despertador. Primer día de instituto. 1º de bachillerato. Para algunos lo peor, para Laura y para mí, el principio de una exquisita venganza. Eran las 6 AM, mi mejor amiga y yo habíamos quedado para ir a correr. Durante todo el verano hemos estado haciendo ejercicio día y noche para conseguir el cuerpazo que tenemos ahora, ya nadie nos volverá a insultar por nuestro físico. Pero ya no podemos ir a ningún lado sin habernos dado nuestra carrera por la mañana; hay gente que si no desayuna no es persona, otras que si no se toman un café son zombies, pues bien, en mi caso si no salgo a correr por la mañana es mejor no hablarme.
Me puse unos pantalones cortos de deporte y un sujetador deportivo, los tenis y una coleta alta. Me tomé una manzana en la cocina y a las seis y media estaba en la puerta de mi casa.
-Hola!.-Gritó Laura a unos pasos de la puerta de mi casa.
-Hola, ¿lista para el primer día?.-Pregunté con una sonrisa cínica en mi cara.
-Totalmente. Dejo aquí la ropa y nos vamos ¿Va?.-Respondió ella de la misma forma.
-Okas.-Asentí.
Empezamos las dos a correr por el mismo camino de todos los días hacia el mismo sitio de todos los días, tiene una historia, pero esa os la contaré ya otro día. Realmente correr te despeja la mente, si necesitas descargarte puedes apretar el ritmo, el cansancio te termina venciendo y no tienes cabeza para pensar en nada; si te sientes bien puedes ir lento admirando el camino sin excederte; si te sientes deprimido vas dando carreras conforme te vayan entrando las ganas de llorar. Es un deporte hecho para mí.
Con cada zancada me cercioraba más de lo que iba a pasar hoy, me llenaba más de furia, más ganas tenía de vengarme, mas necesidad de humillar a los que me humillaron crecían en mí, con cada puñetera zancada me sentía más segura de que todos los hijos de pu.ta que un día me hicieron daño se merecían sentir lo mismo que me hicieron sentir a mí.
Sin darme cuenta parecía que quería agujerear el suelo con los pisotones, parecía que quería alcanzar al coche más lejano con la velocidad que llevaba y parecía que quería dejar un río detrás de mí, ya que involuntariamente fueron saliendo las lágrimas de mi interior.
Tantas humillaciones, tantos insultos, tantas palizas, tantos cortes, tantos arañazos, tantos tirones de pelo, tanta mierda...a camiseta de tirantes
-Hey, Gema ¿estás bien?.-Preguntó Laura, parándome.
-Sí, sólo me he puesto a recordar y se me han saltado las lágrimas.-Contesté secando las gotas de agua salada que brotaban de mis ojos.
-Ya no te preocupes, hoy cuando entremos por la puerta del instituto todo el sacrificio habrá merecido la pena. Seamos fuertes tía.-Me alentó ella.
-Lo soy y lo sabes, no son lágrimas de dolor, son de rabia.-Añadí.
-Las dos lo somos y lo seremos siempre. No lo fuimos y mira, toda una mierda.
-¿Volvemos ya?
-De acuerdo. Vamos a ello.
En el camino de vuelta hubo silencio, lo más probable es que las dos fuésemos pensando en nuestra camiseta de tirantesas cosas. Llegamos a la puerta de mi casa y saqué las llaves. Eran las 7:15 AM.
-Let's go.-Dije.
-To the ducheichon jajaja.-Rió Laura.
-Jajajajajaja anda tira ya para arriba que si no llegamos tarde.
-Vale mami.
Reí y subimos las dos arriba, nos encontramos a Victor y a Adri sin camiseta hablando en mitad del pasillo. Al vernos sonrieron y se acercaron a nosotras.
-Hola enanas.-Dijo Victor.
-Hola gigantes.-Respondí.
-¿Qué tal la carrera?.-Preguntó Adri abrazándome.
-Muy bien, ya es adictivo.-Contestó Laura mientras su hermano la estrechaba entre sus brazos.
-Nos tenemos que ir a duchar y después prepararnos que sino no nos va a dar tiempo.-Dije escurriéndome entre los brazos de mi hermano.
-Sip.-Me secundó Laura.
-Bueno no tardéis mucho eh!.-Nos pidió Victor.
-Ya claro, que te lo has creído.-Le reprochó Adri.
Nosotras nos reimos y nos metimos cada una en un baño. A las 7:45 salí de la ducha y empecé a cambiarme. Seleccioné la ropa que tenía pensado ponerme y me la puse en un santiamén, me eché rímel y un poco de pintalabios. Salí de mi habitación y bajé a la cocina, allí estaban todos esperándome.
Laura se había puesto un conjunto que le quedaba genial.
-Estáis preciosas las dos.-Comentó Victor.
-Gracias, vosotros también estáis genial.-Respondí.
-Enana, tienes ahí unas cuantas fresas. No me vayas a decir que no las quieres que te las he partido y te las he puesto con azúcar por encima.-Me dijo Adri guiñándome un ojo.- Y tú igual Laura.
-Vaaaaaaaale.-Contestamos las dos a la vez.
Nos terminamos las fresas y cojimos los móviles. Teníamos cada uno un IPhone, cortesía de nuestros padres por las fantásticas notas del curso pasado.
Salimos de mi casa camino del instituto y al llegar allí nos separamos, ya que Victor y Adri eran un año mayor que nosotras y se iban a otro edificio.
Laura y yo sacamos los móviles y esperamos hasta que sonó la campana y después 10 minutos más, entonces la miré y asentí. Guardamos los móviles en el bolsillo trasero del short, nos quitamos el pelo de la cara y llegamos a nuestra clase, llamamos a la puerta y entramos dentro sonriendo radiantes, sin brackets ninguna de las dos y los dientes blanqueados. Captamos toda la atención y la gente empezó a cuchichear, al parecer nadie nos reconocía.
-Hola, ¿sois nuevas?.-Nos preguntó el tutor, que era el mismo que el del curso pasado.
-Vaya, no nos reconoce ni nuestro tutor Lau.-Dije mirándola.
-Ya veo Gemi, pues vaya una sorpresa.-Respondió ella.
-¿Laura? ¿Gema?.-Se sorprendió el profesor.-¡Estáis guapísimas las dos!
La cara de Amber -la capitana de las animadoras- era un poema, miraba a todos los chicos de la clase pero ninguno le prestaba atención a ella ya que todos nos miraban a nosotros estupefactos, echaba humo hasta por las orejas.
-Amber querida, no te enfades tanto que te sale una arrugita en la frente y se te va a quedar la marca, además te hace más fea de lo que ya eres.-Le dijo Laura cinicamente.
Ella se sorprendió y se cabreó aún mas, enseguida solo se escuchaban risas, hasta el profe no pudo aguantar la risa.
-Más quisieras ser como yo.-Respondió subiéndose la autoestima.
-Cariño, ¿tu no te has fijado en como está pasando de ti toda la clase? Asúmelo, ahora eres tú la que quiere nuestros cuerpos, pero tranquila, no le diremos a nadie que nos tienes envidia.-Continué metiendo cizaña.
-Bueno yo por lo menos no he sido una gorda nunca.-Sonrió ella.
-Yo por lo menos no me visto como una puta nunca.-Respondí guiñándole el ojo.
-Ni hemos tratado mal a la gente.-Dijo Laura.
-Ni nos hemos tirado a medio Reino Unido en menos de una semana, cariño tu es que vas a 10 por día, te pasas eh.-Vacilé mostrándole mi mejor sonrisa.
La gente tenía hasta lágrimas por la cara, otros estaban que casi se caían al suelo y hasta sus lame culos tenían sus manos en la boca o se mordían el dedo índice para ahogar su risa.
-Anda chicas sentaros.-Dijo el profe rojo de la risa.
Amber estaba indignada, y Laura y yo meándonos de risa por dentro pero indiferentes por fuera y una sonrisa cínica en la cara.
Pasamos a su lado y le susurré un "acostúmbrate" al oído antes de sentarme en mi mesa junto a Laura.
El profesor intentó calmar a la clase, le costó trabajo ya que a mas de uno le había dado un ataque de risa, pero tras conseguirlo comenzó a explicar cómo funcionaría el curso, las normas del centro, los nombres de los profesores que nos tocaban este año y anunció una fiesta de principio de curso para ambos cursos de bachillerato, había que ir con pareja. Sonó la campana y salimos de clase.
-Oye Gema, te pones conmigo para ir al baile.-Me preguntó él.
Cómo tenía todavía coraje para dirigirme la palabra el muy asqueroso.
-Dani, no te vuelvas a dirigir hacia mi persona jamás en tu vida, tu ya no existes para mí, ni yo para ti tampoco. Como lo hagas te quedas estéril, ¿de acuerdo?.-Le dije sonriendo, para después guiñarle el ojo e irme de allí tan tranquila por fuera, pero hecha una furia por dentro.
-Hijo de la madre que lo parió.-Le dije a Laura; yo estaba que me volvía hacia atrás y le pegaba una patada en los huevos con toda mi fuerza concentrada en ese golpe aun que después me desmayase.
-Te ha preguntado por el baile, ¿verdad?.-Preguntó ella.
-Sí, te he visto hablando con Hugo, te ha preguntado por lo mismo que Dani a mi ¿no?.-Respondí, pronunciar sus nombres me llenaba de cólera por dentro.
-Si.-Escupió ella como si de la misma mierda hablara.-Bueno cambiando de tema, ¿qué te vas a poner?
-Lo que me puse para la boda de mi tía.-Contesté sonriendo.-¿Tú?
-Lo que me puse para la boda de la mía jajaja.-Respondió Laura riendo.
-Hemos empezado bien, juro que nunca nadie nos volverá a hacer daño.-Dije girando la muñeca.
-Nunca más.-Dijo Laura girando la suya y dejando al aire nuestro tatuaje...
